Organizar una degustación comparativa de cafés antioqueños con pequeños productores es una de esas actividades que me reconecta con la tierra y con las historias detrás de cada taza. He organizado varias catas en rutas patrimoniales y encuentros comunitarios, y quiero compartir un método práctico y algunas preguntas clave para que tu evento sea riguroso, respetuoso y, sobre todo, delicioso.
Por qué hacer una cata comparativa con productores pequeños
Elegir a los productores pequeños como protagonistas transforma la cata: no solo estamos evaluando perfiles sensoriales, sino reconociendo prácticas, esfuerzos y saberes locales. Además, comparar cafés del mismo departamento —con variedades, altitudes y procesos distintos— permite entender la diversidad de Antioquia en la taza.
Antes de la cata: logística y selección de muestras
Primero define el objetivo. ¿Buscas contrastar procesos (lavado vs. miel vs. natural)? ¿Comparar altitudes o variedades? Una vez claro, sigue estos pasos:
Equipamiento básico para una cata clara y consistente
No hace falta equipo de laboratorio, pero sí cierta uniformidad para que los resultados sean comparables:
Protocolo de cata sugerido
Yo sigo una estructura basada en el protocolo de cupping pero adaptada al público general:
Ficha técnica y criterios de evaluación
Para que las opiniones sean útiles, entrega a cada asistente una ficha con criterios claros. Mis categorías favoritas son:
| Parámetro | Rango sugerido |
|---|---|
| Temperatura de vertido | 92–96 °C |
| Tiempo de reposo (romper costra) | 3:30 minutos |
| Temperatura de cata | 55–60 °C |
| Relación café/agua | 1:15 a 1:18 (según intensidad deseada) |
Cómo presentar a los productores y sus historias
Antes o después de la cata, dedico tiempo a que cada pequeño productor presente su trabajo en primera persona o a través de una ficha. Algunas preguntas que invito a compartir —y que puedes usar tú también—:
Preguntas clave para hacer a los productores durante la cata
Además de las presentaciones, propongo una serie de preguntas concretas que generan diálogo técnico y humano:
Dinámicas para involucrar al público
Una cata puede ser didáctica y participativa. Aquí algunas dinámicas que he usado con buen resultado:
Registro y seguimiento post-cata
Documenta todo: fotos, fichas, grabaciones de las presentaciones. Después del evento, envío a cada productor un informe resumido con las notas comunes y las sugerencias surgidas durante la cata. Esto no solo aporta valor técnico, sino que fortalece la relación entre productores y consumidores.
Si buscas ejemplos concretos, en algunas catas he incluido lotes de fincas familiares como “Finca La Unión” o pequeñas micro-lotes de asociaciones locales; muchos tostadores de Medellín y municipios cercanos como “Café Cultor” o “Alka Coffee” también participan apoyando la logística y la formación. Lo fundamental es priorizar trazabilidad y respeto: que las historias y los nombres detrás del café se escuchen y se valoren.
Si quieres, puedo ayudarte a diseñar la ficha de cata, una lista de comprobación logística o un cuestionario para enviar a los productores antes del evento. Dime cuántas muestras planeas y el perfil del público (técnico o general) y preparo una guía adaptada.