Cuando llegué a Antioquia, una de las primeras sorpresas fue descubrir que una cazuela paisa no es solo un plato: es un abrazo puesto en fuego lento. He pasado meses conversando con cocineros de casas, fondas y restaurantes para preguntarles dónde, según su experiencia, se prueba la cazuela antioqueña más auténtica. Aquí comparto lo que me contaron, lo que probé y las rutas que te permitirán probar distintas versiones —desde la cazuela de olla familiar hasta las reinterpretaciones de cocina de autor— sin perder el alma del plato.
Qué es (y qué no es) la cazuela antioqueña
Para empezar, es importante aclarar que, aunque la palabra “cazuela” se usa en varios departamentos, la cazuela antioqueña que buscamos tiene raíces en la cocina campesina: base de legumbres y tubérculos, trozos de carne (res o cerdo), y un guiso que se cuece despacio para lograr un caldo denso y sabroso. No debe confundirse con la sopa ligera ni con la cazuela de mariscos de la costa. Aquí la cazuela es sustento y memoria.
Lo que me dijeron los cocineros locales
Hablé con cocineros de Medellín, Sabaneta, Jardín y Turbo —sí, también con algunos que migraron desde el Urabá— y estas fueron algunas constantes en sus respuestas:
- Tiempo de cocción: “La cazuela se gana en paciencia”, me dijo Doña Clara, cocinera de Casa Antigua en el centro. Muchos coinciden en que el punto está en dejar que las carnes se deshagan un poco y que los sabores se concentren.
- El sofrito: El uso de cebolla (blanca o cabezona), tomate y ají dulce en el comino justo y con el aceite necesario para que suelte su sabor fue otra repetida recomendación.
- Ingredientes del campo: “Si no hay yuca, arracacha o plátano maduro, la cazuela pierde textura”, comentaron varios cocineros campesinos en los corregimientos de Medellín y en municipios del Suroeste.
- El toque final: Algunos añaden culantro o un chorrito de limón al servir; otros prefieren el sabor puro, íntimo del guiso.
Lugares donde probar una cazuela que respetan la tradición
Comparto una selección que combina fondas familiares, restaurantes con raíz campesina y cocineros de mercado. No es una lista exhaustiva, pero sí lugares que, tras conversar con sus cocineros y probar sus cazuelas, me parecieron representativos.
- Fonda Doña Clara (Medellín - Centro): Una fonda de barrio donde la cazuela se sirve en porciones generosas, con plátano maduro y arepa de maíz blanco. El guiso tiene ese punto casero de “sabor a cocina de casa”.
- Restaurante El Fogón Paisa (Laureles): Cocina tradicional con una presentación cuidada. Su cazuela destaca por la textura cremosa de la yuca y la balanceada mezcla de carnes.
- Cocina de la Abuela (Jardín): En este pueblo, la cazuela toma elementos antioqueños y rurales; la hacen con arracacha y tubérculos locales. Ideal para una experiencia de mercado y fogón.
- Mercado del Río (puntos selectos en su oferta de comida): Encontrarás cocineros independientes que ofrecen versiones familiares de la cazuela, perfectas para probar varias interpretaciones locales en un mismo lugar.
- Casa de la Memoria Gastronómica (Sabaneta - proyecto comunitario): Espacio donde se recuperan recetas tradicionales. La cazuela aquí tiene un valor etnográfico: la sirven junto a relatos de su origen.
Versiones contemporáneas: dónde la cazuela se reinventa
Algunos restaurantes contemporáneos han tomado la cazuela como punto de partida para reinterpretaciones. No es mi preferida para la “cazuela de abuela”, pero son opciones interesantes para ver cómo la tradición dialoga con la modernidad.
- Bistró La Cuchara (Provenza): Cazuela desestructurada que conserva los ingredientes tradicionales pero cambia la textura y la presentación.
- La Parrilla Andina (Envigado): Incluye una versión con reducción de su propio caldo y acompañamientos como puré de arracacha y chips de plátano.
Consejos de los cocineros para elegir una buena cazuela
Si quieres saber si una cazuela está bien hecha sin probarla aún, fíjate en estos detalles que me repitieron los expertos:
- El olor al llegar: debe percibirse un aroma cálido, de guiso concentrado, sin notas ácidas extrañas.
- Textura del caldo: debe ser denso pero fluido; si está aguado, es señal de falta de cocción o concentración.
- Equilibrio entre tubérculos y carne: una cazuela muy cargada de solo carne pierde la esencia campesina; al contrario, solo tubérculos sin proteína puede quedarse corta.
- Acompañamientos: arepa de maíz blanco, plátano maduro o patacón suelen ser los complementos tradicionales que elevan la experiencia.
Tabla comparativa rápida
| Lugar | Tipo | Lo distintivo |
|---|---|---|
| Fonda Doña Clara | Fonda tradicional | Sabor casero, porciones generosas, plátano maduro |
| El Fogón Paisa | Restaurante tradicional | Textura cremosa, cortes de carne seleccionados |
| Cocina de la Abuela (Jardín) | Casa campesina | Uso de tubérculos locales, ambiente de pueblo |
| Mercado del Río (standes seleccionados) | Mercado gastronómico | Variedad de interpretaciones, ideal para comparar |
| Bistró La Cuchara | Contemporáneo | Reinterpretación, presentación moderna |
Preguntas frecuentes que me hacen cuando publico sobre cazuelas
He recibido muchas dudas de lectores y seguidores; estas son las que más se repiten y lo que te recomiendo:
- ¿Es lo mismo que la bandeja paisa? No. La cazuela es un guiso en cazuela o paila; la bandeja paisa es un plato compuesto con varios elementos (frijoles, carne molida, chicharrón, etc.).
- ¿Dónde es mejor probarla si estoy de paso por Medellín? En fondas tradicionales del centro o en mercados como el Mercado del Río, donde puedes probar versiones caseras y compararlas.
- ¿Se hace en casa? Sí, muchas familias la preparan los fines de semana. Si tienes la oportunidad de compartir mesa con una familia antioqueña, acepta la invitación: es una de las maneras más auténticas de conocer la receta.
- ¿Puedo encontrarla en festivales gastronómicos? Sí, en ferias de cocina tradicional y eventos patrimoniales suele aparecer en stands que promueven la memoria culinaria.
Si tienes un lugar favorito donde probar cazuela en Antioquia o conoces una abuela cocinera cuya receta merece ser contada, escríbeme. Me encanta recorrer rutas de sabor, conversar con quienes mantienen vivas estas preparaciones y traer al blog —a Antioquiasoul— las historias que le dan alma a la cocina paisa.